¿quieres compartirlo?

Cruz Roja

Loading...

lunes, 7 de julio de 2008

CUANDO EL SEÑOR HIZO A LOS PARAMEDICOS

Cuando Dios hizo a los paramédicos, estaba en su sexto día de trabajo, cuando un Ángel apareció y dijo:

“Estas haciendo demasiado esfuerzo para esta creación”

Y el Señor le dijo: ¿Has visto las especificaciones para este modelo? Un paramédico, debe ser capaz de llevar a un lesionado por una colina húmeda y boscosa, aun en la oscuridad, sortear balas perdidas para llegar hasta un niño moribundo y desalmado, entrar a casas que un inspector de sanidad ni siquiera tocaría, y todo esto sin dañar su uniforme. Debe ser capaz de levantar tres veces su propio peso, introducirse dentro de autos destrozados sin suficiente espacio para moverse y sin mas equipo que unas tijeras y una lámpara, y controlar a una angustiada madre mientras realiza RCP a un bebe que el sabe que jamás volverá a respirar; deberá estar siempre al tope de sus condiciones mentales, corriendo entre la vigilia, trabajando sin dormir y alimentándose de café negro, cigarro y comidas a medio consumir. Y deberá tener seis pares de manos.

El Ángel movió la cabeza y dijo: “Seis pares de manos ¡Imposible!”

Y el Señor le dijo: “No son las manos lo que me esta causando problemas, sino los tres pares de ojos que deberá tener” “¿Esto para el modelo estándar?” Pregunto el Ángel

El Señor movió la cabeza, “Un par de ojos para ver las heridas abiertas, por donde emana la sangre y preguntarse si el paciente es seropositivo cuando el ya lo sabe y desea haber tomado aquel trabajo de contador, para obtener los signos vitales y síntomas y purgar las soluciones que se le van ha administrar; otro par de ojos al lado de su cabeza para cuidar la seguridad de sus compañeros y el otro al frente para ayudarle en la atención del paciente, mientras le asegura que estará bien aunque el sepa que no es así”.

“Señor…” Dijo el Ángel, tocando su hombro, “descansa y trabaja en esto el día de mañana”

“No puedo” Dijo el señor, “ya tengo un modelo que podrá conversar con conductores drogados o ebrios de 125 Kg. de peso sin crear un incidente y alimentar a una familia de cinco con el cheque de servicios privados”

El Ángel observo detenidamente el modelo del paramédico y pregunto “¿puedo pensar?”

“Por supuesto que si” dijo el Señor “Puede darte los síntomas de cien enfermedades diferentes, recetar dosis de medicamentos dormido, intubar, desfribilar y pasar medicamentos y mantener el RCP continuo en situaciones que cualquier medico dudaría… y aun así mantener su sentido del humor”.

“Este modelo tiene un autocontrol fenomenal: puede batallar con un paciente politraumatizado, manejar un incidente con múltiples lesionados, convencer a un anciano para que abra la puerta de su casa, confortar a la familia de una victima de asesinato, y leer al día siguiente en el periódico como unos paramédicos no fueron capaces de localizar rápidamente la casa de una persona y dejaron que muriera. Una casa, de la que no dieron numero, ni cruce, ni teléfono para volver a llamar”.

Finalmente, el Ángel se inclino paso su dedo sobre la mejilla del paramédico y dijo: “tiene una fuga… te dije que estabas tratando de poner demasiadas cosas dentro de este modelo”

“Esto no es una fuga”, dijo el Señor, “es una lagrima”

“Y ¿para que sirve?”, pregunto el Ángel

“Es una manifestación de emociones guardadas, para los pacientes que en vano trato de salvar y por la esperanza de que ellos pueden hacer la diferencia entre la vida y la muerte de una persona… Es por la vida que se va”

“¡Eres un genio!”, dijo el Ángel

El Señor pareció sorprendido y dijo: “Pero yo no la puse ahí”