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Cruz Roja

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sábado, 9 de octubre de 2010


Un cuento de Cruz Roja

Portada que ilustra el Cuento de Cruz Roja, autora Sra. Julieta Lombera de Backmeister

sábado, 3 de abril de 2010

De un día del socorrista



Les comparto un discurso que hice para una (delegación, seccional, filial, etc.)para el día del socorrista, ¡¡Feliz Día!!!

Día del Socorrista Dedicación, Disciplina y Determinación



Hace 146 años, en un día como hoy, 24 de junio de 1859, viajaba Henry Dunant en busca de Napoleón, por tierras de Lombardía en lo que hoy es Italia. Dunant, periodista y filántropo, buscaba al Emperador para solicitarle ayuda para construir un molino en otras tierras.

Henry Dunant, al ser testigo presencial de los acontecimientos que se desarrollaban en esos momentos entre los militares franco-sardos y austriacos, tuvo la oportunidad de ver cómo en 15 horas se enfrentaban 300 mil hombres y quedaban tirados entre muertos y heridos la cantidad de 40 MIL víctimas. En una de las batallas más sangrientas de la historia.”La Batalla de Solferino”

Vio cómo los cañones arrancaban jirones de piel, cómo destruían cuerpos humanos, vio cómo después del fragor de la batalla cuando aún olía a pólvora, los soldados heridos que podían caminar se iban levantando para ayudar a sus camaradas y vio que entre esas multitudes ensangrentadas había destellos de humanidad cuando se auxiliaban unos a otros.

Pero, también pudo ver cómo a pesar de la necesidad de ayuda, los soldados de ambos bandos disparaban a los que les querían ayudar; pues había temor a ser rematados. La guerra seguía a pesar de haber culminado la batalla.

Dunant, al ver estas condiciones organizó a un grupo de mujeres de Castiglione para socorrer a los soldados heridos y una iglesia se volvió hospital de campaña. Estas mujeres ayudaron a cuanto combatiente pudieron con los escasos conocimientos y material. Años después estas acciones de Henry Dunant llevaron a formar lo que hoy conocemos como Comité Internacional de la Cruz Roja.



Esta es la breve historia que nos formó como Socorristas de la Cruz Roja.



Hoy, en los primeros años del siglo XXI, vemos que estas mismas causas de sufrimiento se siguen dando, el dolor humano persiste a través del tiempo y del espacio, el dolor es universal, pero también el amor a los semejantes es universal.



Hoy, los socorristas de Cruz Roja, son gente llena de amor a sus semejantes, son líderes llenos de DEDICACIÓN, pues están empeñados en tiempo y alma a su vocación de SERVIR.

Los voluntarios, socorristas de Cruz Roja, son líderes de excelencia pues se dedican al cien por ciento al desarrollo de su tarea. Ellos enfocan sus deberes en preservar la vida, sin importar la hora ni el día, por lo que, su dedicación transforma la tragedia en alivio, el sufrimiento en esperanza.



Los socorristas de Cruz Roja, también son DISCIPLINADOS, ya que forjan su espíritu de servicio desde la casa hasta dentro de la Institución.

Valoran el tiempo de respuesta de cada servicio, cultivan sus hábitos positivos y se someten a sí mismos, estudian, atienden con calidad y calidez, se preparan con ahínco.

No son presuntuosos, ni descorteses, ya que se requiere disciplina para no dejarse vencer por la satisfacción irracional de los sentidos o las debilidades humanas.

Ellos han marcado el paso y la mística en los servicios de urgencia y por lo mismo son ejemplo de atención Humanitaria. Herederos de Dunant y de aquellas damas de Castiglione.

Son disciplinados, pues, en no pocas ocasiones se han visto en el dilema de cumplir o no los Principios fundamentales que nos rigen y siempre terminan cumpliendo su deber, saben que son profesionales en sus deberes morales.



Los socorristas, ahora llamados Técnicos en Urgencias Médicas, tienen la DETERMINACIÓN del líder pues, todo ser humano que se realiza ayudando a los demás está forjado por el temple del servicio y lo llevan marcado en su rostro.
Y sus miradas lo confirman, se creen duros ante el dolor, pero son los más sensibles seres al atender a un pequeño o a un anciano, o maravillarse ante la vida misma cuando nace un bebé, son firmes en sus decisiones pues de ello dependen las vidas ajenas y propias.



¡Cuánto orgullo debe tener Henry Dunant! Al ver que su misión sigue difundiéndose, y, que los principios de Imparcialidad, Universalidad, Humanidad, Neutralidad, Voluntariado, Independencia y Unidad están al cuidado y responsabilidad de gente tan noble como aquella que dedicó su vida al más noble de los sacrificios “EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER”


miércoles, 16 de diciembre de 2009